El gobernador queretano defendió el veto como una medida de protección a las familias, niñas y niños, mientras legisladores y activistas progresistas lo acusan de “estigmatizar” a personas trans. El debate ya escaló a nivel nacional.
El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, anunció oficialmente el veto a la llamada “Ley de Identidad de Género” impulsada por sectores de izquierda en el Congreso estatal, argumentando que su obligación es proteger a las familias y evitar que menores de edad tomen decisiones irreversibles en etapas tempranas de desarrollo.
La decisión provocó una inmediata reacción de colectivos LGBT, legisladores progresistas y medios afines a la agenda de género, quienes acusaron al mandatario panista de promover discursos “estigmatizantes”.
Sin embargo, Kuri defendió su postura asegurando que el proyecto abría la puerta a cambios legales sensibles basados únicamente en la autopercepción de menores de edad y sin suficientes candados jurídicos.
“La familia no se toca”
En un mensaje difundido públicamente, Mauricio Kuri afirmó que su prioridad seguirá siendo la protección de las familias queretanas y especialmente de niñas, niños y adolescentes.
“Esta ley, impulsada por la izquierda radical, permite que niñas, niños y adolescentes puedan cambiar de sexo en su acta de nacimiento según su autopercepción”, declaró el gobernador.
Kuri sostuvo además que el tema no es solamente administrativo, sino profundamente social, educativo y familiar.
El mandatario también argumentó que menores de edad todavía se encuentran en procesos de formación emocional y cerebral, por lo que decisiones de este tipo requieren mucha mayor madurez.
“Con nuestras niñas y niños no se metan”, afirmó finalmente el gobernador.
El debate ya no es solamente ideológico: también es jurídico
Uno de los puntos que más ha resaltado el gobierno queretano es que el problema no se limita a la identidad autopercibida, sino a los efectos legales que podría generar una modificación de identidad sin controles suficientemente claros.
Kuri advirtió que ocultar actas originales podría generar conflictos relacionados con pensiones alimenticias, antecedentes penales, responsabilidades familiares y procesos judiciales.
Ese argumento fue retomado también por el analista Gildo Garza, quien defendió el veto señalando que “no vetaron personas, vetaron una mala ley”. Según Garza, la iniciativa involucraba temas delicados como infancia, Fiscalía, salud, burocracia y presupuesto sin suficientes mecanismos de protección jurídica.
En ese mismo sentido, distintos sectores conservadores consideran que el debate ha sido simplificado injustamente como una discusión sobre “derechos humanos”, cuando en realidad existen implicaciones legales, médicas y familiares mucho más complejas.
Felifer Macías respalda a Kuri
El alcalde de Querétaro, Felifer Macías, también salió públicamente en respaldo del gobernador y aseguró que la decisión protege “el interés superior de niñas y niños”.
Macías sostuvo que el gobierno estatal tiene la responsabilidad de evitar legislaciones apresuradas sobre temas extremadamente sensibles y defendió el derecho del Ejecutivo a utilizar sus facultades constitucionales para frenar iniciativas que considere riesgosas para la sociedad queretana.
La postura de Kuri también recibió respaldo de múltiples sectores ciudadanos, especialmente grupos de padres de familia, organizaciones provida y asociaciones conservadoras que consideran que la ideología de género está avanzando agresivamente sobre escuelas, leyes y políticas públicas en distintas partes del país.
La izquierda acusa “desinformación”
Del otro lado, activistas y medios progresistas sostienen que el gobernador difundió información falsa sobre el alcance real de la ley.
Según estas organizaciones, la iniciativa no implicaba cirugías ni tratamientos médicos para menores, sino únicamente mecanismos administrativos de reconocimiento de identidad.
Sin embargo, críticos de la iniciativa responden que precisamente ahí está el problema: normalizar desde edades tempranas conceptos de identidad basados en autopercepción puede terminar generando presiones sociales, psicológicas y jurídicas difíciles de revertir.
Además, sectores conservadores consideran que muchas veces este tipo de reformas avanzan gradualmente: primero mediante cambios administrativos y posteriormente ampliando exigencias sobre educación, salud y reconocimiento institucional obligatorio.
Querétaro se convierte en símbolo de resistencia conservadora
El veto de Mauricio Kuri ya convirtió a Querétaro en uno de los principales focos de resistencia política contra la agenda de identidad de género en México.
Mientras varios estados han aprobado reformas similares en los últimos años, Querétaro decidió marcar distancia y colocar el debate alrededor de la protección de menores, la autoridad familiar y los límites del Estado frente a temas ideológicos.
Y justamente ahí está el núcleo de la discusión que hoy divide al país: si la prioridad debe ser validar toda forma de autopercepción individual o proteger el desarrollo integral de niñas, niños y familias frente a decisiones extremadamente delicadas tomadas a edades tempranas.

