La gobernadora de Chihuahua denunció una persecución política coordinada desde el aparato federal mientras MORENA impulsa juicio político y nuevas acusaciones en su contra.
La tensión política entre la oposición y MORENA volvió a escalar en México. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, denunció públicamente que enfrenta una ofensiva impulsada desde el poder federal luego de recibir un nuevo citatorio derivado de una denuncia presentada por el exgobernador Javier Corral. La mandataria aseguró que existe una intención clara de paralizar a su gobierno mediante procesos judiciales y presión política.
“En las últimas semanas se ha levantado contra mí todo el aparato del poder”, afirmó Campos en un mensaje difundido en redes sociales, donde además sostuvo que buscan reabrir casos que ya estaban cerrados. La gobernadora aseguró que las acusaciones en su contra forman parte de una persecución política mientras continúan creciendo los cuestionamientos hacia figuras cercanas a MORENA señaladas por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El abogado de la mandataria confirmó que Maru Campos acudirá a comparecer ante las autoridades federales y calificó el proceso como “un atropello”. La defensa insistió en que la gobernadora enfrentará legalmente las acusaciones y no se ocultará.
La ofensiva contra Campos ocurre mientras diputados de MORENA en Chihuahua presentaron denuncias y solicitudes de juicio político relacionadas con el llamado “CIAgate”, un caso donde legisladores oficialistas acusan a la gobernadora de permitir operaciones de agentes estadounidenses en territorio mexicano durante acciones contra laboratorios clandestinos. Los legisladores morenistas formalizaron nuevas acciones legales en medio de una creciente confrontación política en el estado.
Algunos diputados de MORENA ya entregaron en la Cámara de Diputados la solicitud formal de juicio político contra la gobernadora, argumentando presuntas violaciones a la soberanía nacional.
Sin embargo, desde la oposición sostienen que el verdadero objetivo es desgastar políticamente a una de las figuras más importantes del PAN y desviar la atención de los escándalos que golpean actualmente al oficialismo. En su mensaje, Maru Campos cuestionó directamente el doble rasero del gobierno federal, asegurando que mientras algunos personajes cercanos al poder son protegidos pese a graves señalamientos, a la oposición se le persigue con todo el aparato del Estado.
La gobernadora también mencionó al senador Enrique Inzunza, recientemente señalado tras acusaciones surgidas desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos de funcionarios sinaloenses con estructuras del narcotráfico. Para Campos, la sincronía entre denuncias, citatorios y presiones políticas no es casualidad, sino parte de una estrategia para intimidar y neutralizar a quienes piensan distinto al oficialismo.
MORENA y la presión política rumbo al nuevo ciclo electoral
El caso ha encendido nuevamente el debate sobre el uso político de las instituciones de justicia en México. Mientras MORENA insiste en que las investigaciones deben continuar, sectores de oposición consideran que existe una utilización facciosa de la Fiscalía y de los mecanismos legislativos para perseguir adversarios políticos.
Pese a ello, Maru Campos aseguró que continuará gobernando Chihuahua y que no se dejará doblar por las presiones. “No le tengo miedo a la verdad. Le tengo respeto a la ley”, afirmó la mandataria en su mensaje.

