La FIFA confirmó que el esloveno Slavko Vinčić será el árbitro de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La decisión no ha pasado desapercibida: hace apenas seis años, el colegiado fue detenido durante un espectacular operativo policial contra una presunta red de prostitución, narcotráfico y posesión ilegal de armas en Bosnia y Herzegovina.
Aunque posteriormente fue liberado sin cargos, el hecho de que el árbitro de la final más importante del fútbol mundial se encontrara en el lugar del operativo vuelve a generar controversia.
Un operativo contra prostitución organizada
En mayo de 2020, la policía bosnia lanzó la denominada Operación Kristal, una redada contra una villa donde, según las autoridades, funcionaba una red dedicada a la prostitución organizada.
En el lugar fueron encontradas decenas de personas. Los agentes incautaron cocaína, armas de fuego, dinero en efectivo y otros elementos utilizados como parte de la investigación.
Entre los presentes se encontraba también la modelo serbia Tijana Ajfon, posteriormente procesada por delitos relacionados con prostitución.
Y entre las personas retenidas por la policía figuraba un nombre que sorprendió al mundo del fútbol: Slavko Vinčić.
«Solo estaba allí»
Vinčić fue trasladado para ser interrogado junto con los demás asistentes.
El árbitro sostuvo que había viajado a Bosnia para una reunión de negocios y que terminó aceptando una invitación a una celebración privada sin conocer realmente quién organizaba el evento.
Las autoridades finalmente lo dejaron en libertad al no encontrar pruebas para acusarlo de formar parte de la organización investigada.
Sin embargo, el hecho objetivo permanece: el árbitro designado ahora para dirigir la final del Mundial fue encontrado por la policía dentro de una propiedad donde se desarrollaba una investigación por prostitución organizada, drogas y armas.
Una decisión que divide
Tras conocerse su nombramiento para la final del Mundial, el episodio de 2020 volvió a circular en redes sociales.
Usuarios cuestionan que la FIFA haya escogido precisamente a un árbitro cuya imagen quedó asociada a un operativo policial de semejante magnitud, aunque nunca fuera condenado.
Otros, en cambio, sostienen que, al no existir cargos ni condena, no existe motivo para impedirle dirigir el encuentro más importante del fútbol mundial.
Sea cual sea la postura, la designación de Vinčić demuestra que uno de los episodios más polémicos de su carrera sigue persiguiéndolo incluso seis años después.

