La presidente del Perú, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, asumió oficialmente el mando de la Nación este 28 de julio para el periodo constitucional 2026-2031, pronunciando un juramento que incluyó una referencia explícita al papel histórico de la Iglesia Católica en la identidad del país.
Durante la ceremonia de investidura, Fujimori juró desempeñar fielmente el cargo, defender la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado, así como cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Perú.
Uno de los pasajes que más llamó la atención de su juramento fue la mención directa a la Iglesia Católica, al afirmar:
“Yo, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, juro por Dios y por la patria, sobre estos santos evangelios, que ejerceré fielmente el cargo de presidenta de la República, que me ha confiado la nación para el periodo 2026-2031. Juro que defenderé esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado. Juro que cumpliré y haré cumplir la Constitución Política y las leyes del Perú. Juro que velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados; y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la Iglesia Católica en la formación cultural y moral del Perú; y que trabajaré incansablemente por un país seguro, próspero y unido”.
La inclusión de esta referencia resulta significativa porque, si bien la Constitución peruana garantiza la libertad religiosa y reconoce la colaboración entre el Estado y la Iglesia Católica, no es habitual que un presidente incorpore expresamente ese reconocimiento dentro de la fórmula de su juramento de toma de posesión.
El compromiso formulado por la nueva mandataria vincula el respeto a la libertad de culto con el reconocimiento del aporte histórico que la Iglesia Católica ha tenido en la formación cultural y moral del Perú, una institución que ha desempeñado un papel central desde los inicios de la República y cuya presencia continúa siendo reconocida por el ordenamiento constitucional.
Con este juramento, Keiko Fujimori inició oficialmente su mandato presidencial para el periodo 2026-2031, comprometiéndose además a trabajar por un Perú “seguro, próspero y unido”.

