El Jurado Nacional de Elecciones oficializó este viernes la victoria de Keiko Fujimori, quien asumirá la Presidencia de la República el próximo 28 de julio y se convertirá en la primera mujer elegida democráticamente para gobernar el Perú.
Después de semanas de revisión de actas, recursos y un ajustado conteo que mantuvo al país en expectativa, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó oficialmente este viernes a Keiko Sofía Fujimori Higuchi como presidenta electa del Perú para el período 2026-2031.
La ceremonia fue presidida por el titular del JNE, Roberto Burneo, quien, durante el acto oficial, proclamó también a Luis Galarreta como primer vicepresidente y a Miguel Torres como segundo vicepresidente. En su discurso, Burneo subrayó que la autoridad proclamada “nace exclusivamente de la voluntad soberana de millones de peruanos que, mediante sufragio, han decidido libremente quién conducirá los destinos de la República durante el próximo período constitucional”.
Con esta proclamación concluye formalmente el proceso electoral iniciado con la segunda vuelta del pasado 7 de junio, en la que Keiko Fujimori obtuvo el 50.135% de los votos, superando por un estrecho margen a Roberto Sánchez, quien alcanzó el 49.865%. La diferencia final fue cercana a los 50 mil votos, una de las contiendas presidenciales más reñidas de la historia reciente del país.
Un triunfo al cuarto intento
La victoria tiene un profundo significado político. Tras tres candidaturas presidenciales anteriores, Keiko Fujimori alcanza finalmente la Presidencia de la República en su cuarto intento, cerrando un largo ciclo político marcado por derrotas ajustadas, investigaciones judiciales y una fuerte polarización nacional.
Su elección también marca un hecho histórico: se convierte en la primera mujer elegida por voto popular para ejercer la Presidencia del Perú, un hito que quedará registrado en la historia política nacional.
El reto de gobernar un país dividido
La proclamación pone fin a la incertidumbre electoral, pero abre una etapa especialmente desafiante. La nueva mandataria recibirá un país profundamente polarizado, con importantes retos en materia de seguridad ciudadana, reactivación económica, lucha contra la criminalidad y reconstrucción de la confianza en las instituciones democráticas.
Asimismo, deberá trabajar con un Congreso fragmentado, donde los consensos serán fundamentales para impulsar las reformas que el país demanda.
Lo que viene
Aunque ya ha sido proclamada oficialmente, Keiko Fujimori aún deberá recibir sus credenciales como presidenta electa en una ceremonia prevista para el 15 de julio. Posteriormente, el 28 de julio, durante la sesión solemne del Congreso de la República, prestará juramento al cargo e iniciará oficialmente su mandato constitucional para el período 2026-2031.
Con ello concluye uno de los procesos electorales más intensos de las últimas décadas y comienza una nueva etapa para el Perú, marcada por grandes expectativas y por el desafío de reconciliar a un país que llega dividido a este nuevo capítulo de su historia republicana.

