Lead All Souls to Heaven | YouTube

El sacerdote y exorcista estadounidense sostiene que ningún supuesto descubrimiento extraterrestre debería hacer tambalear la fe de un cristiano, porque la verdad de Cristo no depende de la ciencia ni de las modas culturales.

La próxima película del reconocido director Steven Spielberg, Disclosure Day, todavía no llega a los cines y ya está generando polémica. Según ha señalado el propio cineasta, la cinta podría llevar a muchas personas a replantearse sus creencias religiosas y su visión de Dios.

Ante estas declaraciones, el sacerdote y exorcista estadounidense Dan Reehil lanzó una contundente reflexión: ningún católico debería perder la fe por una película sobre extraterrestres.

Durante una reciente emisión de su programa Battle Ready, el sacerdote expresó su preocupación por la creciente fascinación cultural en torno a los ovnis, los supuestos contactos extraterrestres y las teorías relacionadas con la divulgación de información gubernamental sobre vida inteligente fuera de la Tierra.

Una fe basada en Cristo, no en los titulares

Para el padre Reehil, el verdadero problema no es la existencia o no de vida extraterrestre, sino la fragilidad espiritual de una sociedad que ha sustituido a Dios por la ciencia, la política o la tecnología.

El sacerdote recordó que la Iglesia nunca ha enseñado que la existencia de otras formas de vida inteligente sea imposible. Sin embargo, señaló que la fe cristiana no depende de lo que pueda descubrir un telescopio ni de lo que anuncie un gobierno.

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”, recordó el sacerdote, citando la Escritura y explicando que ninguna revelación futura puede alterar la verdad de la Encarnación, la Cruz o la Resurrección.

¿Extraterrestres o algo más?

Uno de los aspectos más llamativos de la reflexión del padre Reehil fue su referencia al mundo espiritual.

El sacerdote recordó que, a lo largo de la historia, los demonios han adoptado diversas apariencias para engañar a los seres humanos. Por ello, consideró legítimo preguntarse si algunos fenómenos atribuidos a visitantes extraterrestres podrían tener una explicación espiritual.

Estas declaraciones cobran especial relevancia después de la controversia surgida en torno a monseñor Stephen Rossetti, reconocido exorcista estadounidense, quien recientemente sostuvo que ciertos fenómenos atribuidos a alienígenas podrían corresponder a manifestaciones demoníacas.

El verdadero “shock ontológico”

El padre Reehil cuestionó la idea, cada vez más popular, de que una eventual confirmación de vida extraterrestre provocaría una crisis global de fe.

Según explicó, el cristianismo ya cree en realidades mucho más extraordinarias que cualquier civilización alienígena: la Trinidad, la Encarnación, la Resurrección, los ángeles, los santos y, especialmente, la Eucaristía.

“El hecho de que el pan y el vino se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo es infinitamente más asombroso que la existencia de seres inteligentes en otro planeta”, sostuvo.

Por ello, argumentó que los católicos deberían ser precisamente las personas menos vulnerables a cualquier supuesto “shock ontológico”.

La Virgen ya nos dio la respuesta

Lejos de centrarse en especulaciones sobre ovnis o conspiraciones gubernamentales, el sacerdote insistió en que la respuesta cristiana sigue siendo la misma de siempre: oración, sacramentos, conversión y confianza en Dios.

Recordó además que las apariciones marianas aprobadas por la Iglesia, como Fátima, han insistido durante décadas en la necesidad de fortalecer la vida espiritual para afrontar los desafíos que vendrán.

Una advertencia para nuestro tiempo

Más allá de la polémica cinematográfica, el mensaje del padre Dan Reehil apunta a una cuestión mucho más profunda.

Vivimos en una época fascinada por la inteligencia artificial, la exploración espacial y las promesas de un progreso tecnológico ilimitado. Sin embargo, el sacerdote advierte que ningún avance humano puede responder a las preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, el sufrimiento o la salvación.

Porque, si la fe de una persona puede derrumbarse por una película de Hollywood, probablemente el problema nunca fueron los extraterrestres.

Probablemente el problema era que esa fe no tenía raíces suficientemente profundas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *