La Casa Blanca ordenó el despliegue inmediato de equipos de búsqueda y rescate, personal médico y ayuda humanitaria luego de que dos poderosos sismos sacudieran el norte de Venezuela, provocando una de las peores tragedias naturales en la historia reciente del país.
Dos terremotos de gran magnitud sacudieron la costa norte de Venezuela la noche del miércoles, dejando al menos 188 fallecidos, más de 1.500 heridos y una cifra aún indeterminada de desaparecidos, mientras continúan las labores de búsqueda entre edificios colapsados. Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia y advirtieron que el número de víctimas podría aumentar conforme avanzan los rescates.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7.2, seguido apenas segundos después por un segundo sismo de 7.5, una inusual secuencia sísmica que provocó graves daños estructurales en Caracas y en varios estados del norte del país.
Las imágenes difundidas desde Venezuela muestran edificios derrumbados, carreteras destruidas, hospitales saturados y miles de familias durmiendo en las calles por temor a nuevas réplicas. El aeropuerto internacional Simón Bolívar también sufrió daños que obligaron a suspender temporalmente sus operaciones.
Trump ordena una respuesta inmediata
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Donald Trump anunció que ordenó a todas las agencias federales prepararse para asistir al pueblo venezolano.
“Estados Unidos está listo, dispuesto y es capaz de ayudar”, escribió el mandatario, asegurando que su administración actuará con rapidez para atender la emergencia.

Poco después, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que, por instrucciones del presidente, Washington desplegará inmediatamente equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, recursos médicos y asistencia humanitaria.
Además, el Departamento de Estado activó un grupo especial para coordinar la operación junto con otras agencias federales estadounidenses, mientras continúan las conversaciones con las autoridades venezolanas para facilitar el ingreso de la ayuda.
Entre los primeros recursos movilizados se encuentran unidades de rescate altamente entrenadas, personal médico, ingenieros especializados y equipos caninos para localizar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.
Solidaridad internacional
La tragedia ha generado una rápida respuesta de la comunidad internacional. Diversos gobiernos de América y Europa han ofrecido ayuda humanitaria, equipos de rescate y suministros médicos para apoyar a Venezuela durante la emergencia.
La presidenta interina Delcy Rodríguez agradeció públicamente la solidaridad internacional y, en particular, el ofrecimiento realizado por la administración Trump, mientras el país enfrenta una compleja operación de rescate bajo el riesgo de nuevas réplicas sísmicas.
Continúa la búsqueda de sobrevivientes
Las autoridades venezolanas mantienen activos cientos de rescatistas en las zonas más afectadas, donde aún se trabaja contra reloj para encontrar personas con vida entre los edificios colapsados.
Especialistas advierten que la cifra oficial de víctimas podría aumentar durante las próximas horas, ya que numerosas comunidades permanecen incomunicadas y varias infraestructuras críticas sufrieron daños de consideración.

