El periodista e influencer libertario aseguró que Andrea Juárez, íntima amiga de Karina Milei, estaría vinculada a contrataciones estatales, privilegios y posibles irregularidades dentro de la Secretaría General de la Presidencia.
El influencer y periodista argentino conocido como “El Presto” lanzó un explosivo informe donde apunta directamente contra el círculo más íntimo de Karina Milei, hermana del presidente Javier Milei y actual secretaria general de la Presidencia.
En su programa, El Presto puso el foco sobre Andrea Juárez, una mujer prácticamente desconocida para la opinión pública pero que, según el informe, mantiene una relación de extrema cercanía con Karina Milei desde hace décadas y actualmente figura contratada dentro de la estructura estatal.
El caso genera enorme controversia porque el gobierno de Javier Milei llegó al poder prometiendo terminar con “la casta”, el nepotismo, los privilegios y los contratos políticos dentro del Estado. Sin embargo, las revelaciones apuntan justamente a presuntas prácticas similares dentro del propio entorno presidencial.
¿Quién es Andrea Juárez?
Según el informe, Andrea Juárez estudió junto a Karina Milei en los años 90 y sería una de las personas de mayor confianza de la hermana del presidente.
El Presto sostiene que Juárez actualmente aparece contratada dentro de la Secretaría General de la Presidencia bajo una modalidad administrativa del Sistema Nacional de Empleo Público.
Pero lo más llamativo del caso es que, según documentos obtenidos mediante pedidos de acceso a la información pública, Andrea Juárez solamente habría ingresado dos veces a Casa Rosada durante todo el año 2025.
De acuerdo con el informe, esas visitas sumaron apenas nueve horas y 59 minutos dentro de la sede presidencial.
La denuncia abre inmediatamente una pregunta incómoda para el oficialismo: si Juárez trabaja efectivamente dentro de la Secretaría General de la Presidencia, ¿por qué prácticamente nunca estuvo en Casa Rosada?
El rol “personal” de Andrea Juárez
Otro de los puntos más polémicos del informe es una entrevista concedida por Andrea Juárez al medio Gatopardo, donde ella misma afirmó que trabaja para Karina Milei “no en cuestiones vinculadas con su agenda política, sino en cosas personales que requieren a alguien de mucha confianza”.
Ese fragmento es precisamente el que desató la mayor controversia.
Porque si Juárez realiza tareas personales para Karina Milei, críticos del gobierno cuestionan por qué estaría contratada con fondos públicos dentro de la estructura estatal.
El Presto incluso comparó el caso con las acusaciones que Javier Milei realizó en España contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, por presuntamente utilizar personal estatal para tareas privadas.
También aparece involucrada la hermana de Andrea
El informe también asegura que Gisela Juárez, hermana de Andrea, figura actualmente como empleada de planta permanente en ANSES.
Además, El Presto mostró imágenes donde ambas hermanas aparecen en sectores exclusivos durante la asunción presidencial de Javier Milei, compartiendo palco junto a familiares directos del mandatario y Fátima Flórez.
Según el periodista, esto demostraría el nivel de cercanía e influencia del entorno de Andrea Juárez dentro del núcleo más reservado del poder libertario.
El gran problema político para Milei
Hasta el momento, el gobierno argentino no ha respondido oficialmente a las acusaciones presentadas por El Presto.
Sin embargo, el tema resulta especialmente sensible porque golpea directamente uno de los pilares discursivos más importantes del mileísmo: la lucha contra los privilegios políticos, el nepotismo y los contratos estatales innecesarios.
La oposición y usuarios en redes sociales ya comenzaron a cuestionar cómo un gobierno que prometía “destruir la casta” podría terminar reproduciendo estructuras similares alrededor de familiares, amistades íntimas y contrataciones opacas.
Por ahora, las denuncias siguen basándose en documentación pública, registros estatales y testimonios presentados en el informe periodístico. Pero el impacto político podría crecer si aparecen nuevas pruebas o si el gobierno decide responder oficialmente a las acusaciones.

