El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este jueves una de las acusaciones más contundentes de la administración Trump contra el régimen cubano, al afirmar que La Habana desempeñó un papel decisivo en la formación y expansión de movimientos de extrema izquierda tanto en Estados Unidos como en el resto del hemisferio occidental.
Las declaraciones fueron pronunciadas durante la inauguración de la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, un encuentro convocado en Washington que reunió a representantes de 66 países de América, Europa y Asia con el objetivo de coordinar estrategias frente a lo que la administración estadounidense considera una creciente amenaza del extremismo político de izquierda.
Rubio sostuvo que el régimen cubano no solo ha servido como inspiración ideológica para diversos movimientos radicales, sino que también ha desarrollado durante décadas una infraestructura de inteligencia que continúa operando a nivel internacional.
“La vasta red de inteligencia e ideológica del régimen cubano contribuyó a forjar la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio, y permanece inextricablemente vinculada a los grupos y movimientos de extrema izquierda en todo Occidente y más allá de sus fronteras”, afirmó el secretario de Estado.
Rubio advierte sobre un resurgimiento del terrorismo político
Durante su intervención, Rubio afirmó que el terrorismo político de extrema izquierda constituye una amenaza transnacional que durante años fue minimizada por gobiernos y medios de comunicación.
Según explicó, estos grupos operan mediante redes internacionales, canales de comunicación cifrados y estructuras de apoyo mutuo que les permiten coordinar acciones violentas en distintos países. Añadió que, a diferencia de otras formas de extremismo, la violencia de izquierda fue con frecuencia relativizada o incluso justificada en el debate público.
La reunión ministerial busca precisamente fortalecer la cooperación internacional para identificar estas redes, compartir inteligencia y coordinar respuestas entre gobiernos aliados.
Cuba vuelve al centro de la política exterior estadounidense
Las declaraciones de Rubio se producen en un contexto de creciente presión de Washington sobre el régimen cubano.
Desde el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, la administración ha endurecido las sanciones contra La Habana, ha ampliado las restricciones económicas y ha reiterado sus acusaciones de que el régimen mantiene vínculos con organizaciones terroristas y con servicios de inteligencia de países adversarios de Estados Unidos.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha sido uno de los principales impulsores de esa política y ha sostenido en reiteradas ocasiones que el gobierno de la isla continúa desempeñando un papel desestabilizador en el continente.
Una cumbre con alcance internacional
La denominada Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político congregó a representantes de decenas de países aliados para debatir mecanismos de cooperación frente a organizaciones consideradas extremistas por la administración estadounidense.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el objetivo es desarrollar una estrategia común para enfrentar redes internacionales de violencia política, intercambio de financiamiento, adoctrinamiento ideológico y coordinación entre grupos radicales que operan en distintos continentes.

