El narcolaboratorio fue localizado entre los municipios de Morelos y Guachochi, dentro del estado de Chihuahua. FOTO: MILENIO MÉXICO

La Fiscalía amplió la investigación sobre el narcolaboratorio desmantelado en la Sierra Tarahumara y ya tomó declaración a soldados que participaron en el resguardo del operativo donde estuvieron presentes agentes estadounidenses.

La Fiscalía General de la República intensificó la investigación sobre el polémico operativo contra un narcolaboratorio en Chihuahua donde participaron agentes vinculados a la CIA y que terminó detonando una crisis política y diplomática entre México y Estados Unidos.

Este domingo, la FGR confirmó que ya entrevistó a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional que brindaron seguridad perimetral durante el operativo realizado en la Sierra del Pinal, entre los municipios de Morelos y Guachochi.

El fiscal especial Ulises Lara explicó que las entrevistas forman parte de las investigaciones abiertas por posibles delitos relacionados con ejercicio ilícito de atribuciones y seguridad nacional.

La investigación ya no se centra únicamente en el laboratorio clandestino, sino también en la posible participación irregular de agentes estadounidenses dentro del territorio mexicano sin autorización formal del gobierno federal.

El operativo que detonó la crisis

El caso explotó tras el operativo realizado en abril contra un enorme narcolaboratorio de metanfetaminas localizado en una zona montañosa de Chihuahua.

Según reconstrucciones oficiales, participaron alrededor de 40 agentes estatales, cerca de 50 militares mexicanos y al menos cuatro agentes estadounidenses presuntamente vinculados a la CIA.

El operativo permitió localizar laboratorios clandestinos, toneladas de precursores químicos y equipo utilizado para fabricar metanfetamina.

Sin embargo, la situación cambió dramáticamente cuando dos agentes estadounidenses murieron junto a funcionarios mexicanos en un accidente vehicular durante el regreso del operativo.

A partir de ese momento comenzó una crisis diplomática que terminó involucrando a la gobernadora Maru Campos, a la Fiscalía de Chihuahua, a la FGR y al propio gobierno de Claudia Sheinbaum.

La FGR investiga posible violación a la soberanía

La Fiscalía federal ahora intenta determinar si autoridades estatales de Chihuahua actuaron fuera de sus facultades al permitir participación extranjera en un operativo de seguridad dentro de México.

Ulises Lara confirmó además que la FGR ya busca identificar a los propietarios del predio donde operaba el narcolaboratorio y rastrear a las empresas que suministraron los precursores químicos utilizados para fabricar droga.

La dependencia también analiza si la Fiscalía de Chihuahua informó oportunamente a autoridades federales y si se respetaron protocolos relacionados con cadena de custodia y seguridad nacional.

Hasta ahora, la FGR ya ha entrevistado a decenas de agentes estatales y militares relacionados con el caso.

El caso sigue golpeando políticamente a Maru Campos

La investigación ocurre mientras MORENA impulsa un juicio político contra la gobernadora Maru Campos, acusándola de haber permitido intervención extranjera en territorio nacional.

La oposición, sin embargo, sostiene que el oficialismo utiliza el caso como arma política mientras protege a figuras cercanas a MORENA señaladas por presuntos vínculos con el narcotráfico, como Rubén Rocha Moya en Sinaloa.

Además, el episodio volvió a exhibir el enorme peso que las agencias estadounidenses tienen actualmente en operaciones antidrogas dentro de México, especialmente tras el endurecimiento de la estrategia de Donald Trump contra los cárteles mexicanos.

Mientras tanto, la gran pregunta sigue abierta: ¿hasta dónde llegó realmente la participación de agencias estadounidenses en el operativo y quién autorizó su presencia dentro de territorio mexicano?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *