El 7 de mayo, los destructores de misiles guiados de la Armada estadounidense USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason fueron atacados sin provocación alguna por misiles iraníes, drones y pequeñas embarcaciones mientras transitaban por el estrecho de Ormuz en aguas internacionales, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Todas las amenazas entrantes fueron interceptadas y ningún buque ni personal estadounidense resultó afectado. En respuesta, el ejército estadounidense llevó a cabo ataques de autodefensa contra instalaciones militares iraníes, específicamente contra plataformas de lanzamiento de misiles y drones, centros de mando y control, y nodos de inteligencia en el puerto iraní de Qeshm y Bandar Abbas, según declaró un alto funcionario estadounidense a Jennifer Griffin, corresponsal jefe de seguridad nacional de Fox News. El funcionario recalcó que esta acción limitada no supuso la reanudación de la guerra ni el fin del alto el fuego.
El presidente Donald Trump describió posteriormente el enfrentamiento en una publicación de Truth Social, afirmando que los destructores fueron atacados mientras transitaban por el estrecho de Ormuz. Según declaró, las baterías de misiles iraníes, los drones y las pequeñas lanchas de ataque fueron “completamente destruidos” en la respuesta estadounidense.
“Tres destructores estadounidenses de primera clase acaban de cruzar con éxito el estrecho de Ormuz, bajo fuego enemigo”, continuó Trump. “Los tres destructores no sufrieron daños, pero los atacantes iraníes sí sufrieron graves daños”.
Trump afirmó que los destructores volverían a hacer cumplir el bloqueo naval estadounidense alrededor de Irán y advirtió a Teherán que Estados Unidos respondería “con mucha más dureza y violencia” si Irán no aceptaba rápidamente un acuerdo sobre su programa nuclear y los problemas de seguridad regional.
Estas declaraciones se produjeron después de que funcionarios iraníes afirmaran inicialmente que Estados Unidos había violado el alto el fuego y había abierto fuego primero, atacando un petrolero iraní que se dirigía desde las aguas costeras de Jask hacia el estrecho de Ormuz y otro buque cerca del puerto emiratí de Fujairah. Irán también afirmó que Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos —con la cooperación de algunos países de la región— contra zonas civiles a lo largo de las costas de Bandar Khamir, Sirik y la isla de Qeshm.
El cuartel general central iraní Khatam al-Anbiya declaró que sus fuerzas respondieron con una operación “a gran escala y precisa” que causó graves daños a buques estadounidenses al este del estrecho y al sur de Chabahar.
El intercambio se produjo en el contexto de negociaciones activas, mediadas por Pakistán, para un memorando de entendimiento limitado de una página, destinado a aliviar las tensiones y facilitar un acuerdo de paz completo. Según el marco emergente que Irán está revisando, ambas partes se centrarían primero en la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional sin restricciones, y los asuntos relacionados con el programa nuclear —incluidas las limitaciones al enriquecimiento de uranio— y el levantamiento de las sanciones se abordarían en conversaciones posteriores, en un plazo de unos 30 días, según informó Zeale News.
“Los ataques contra objetivos iraníes son solo un ‘toquecito de cariño’”, dijo Trump a ABC News el 7 de mayo. Insistió en que el alto el fuego sigue vigente.

