El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se ha fijado como objetivo deportar a un millón de inmigrantes al año, según un documento presupuestario presentado al Congreso, lo que supone una escalada significativa en los objetivos de la administración Trump en materia de control migratorio.
El documento del Departamento de Seguridad Nacional indica que el ICE ha aumentado su “objetivo anual futuro a 1.000.000 de devoluciones y deportaciones” para reflejar la ampliación de su capacidad y el continuo esfuerzo por hacer cumplir las leyes de inmigración.
El objetivo confirma las especulaciones de larga data sobre la intención del gobierno de establecer una cuota numérica de deportaciones. La exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, negó ante los legisladores en su comparecencia ante el Congreso la existencia de tal objetivo, mientras que The Washington Post informó que el asesor Stephen Miller había presionado en privado para que se aplicaran medidas coercitivas que superaran el millón de deportaciones anuales. El nuevo documento presupuestario establece explícitamente ese objetivo.
Según el documento, el ICE informó haber llevado a cabo 442.637 deportaciones en el año fiscal 2025, incluidas unas 166.939 que involucraban a migrantes con antecedentes penales.
Las cifras de la agencia combinan tanto las “expulsiones” formales, que conllevan sanciones legales por reingreso, como los “retornos”, un proceso menos formal en el que los migrantes aceptan abandonar el país voluntariamente.
El documento también describe planes para ampliar la capacidad de detención a 99.000 camas y aumentar las detenciones relacionadas con la inmigración a 400.000 anuales.
A principios de abril, el ICE había reportado más de 234.000 deportaciones formales para el año fiscal 2026, sin incluir las devoluciones voluntarias.

