La alcaldesa feminista, progresista y priísta de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, difundió recientemente imágenes de su reunión con el «Gran Maestro» de la «Gran Logia del Valle de México», una de las organizaciones masónicas más influyentes del país. De esta forma, la alcaldesa influencer termina de rechazar definitivamente el voto católico, siguiendo el comportamiento histórico de su partido.
En su mensaje, la funcionaria destacó la «trayectoria» de la institución, señalando que cuenta con más de 300 años de historia y un enfoque en el trabajo comunitario. Asimismo, subrayó la necesidad de “sumar esfuerzos” en beneficio de la demarcación que gobierna.
El encuentro no pasó desapercibido. La masonería, históricamente vinculada a corrientes de pensamiento secularistas, ha sido objeto de críticas desde distintos ámbitos, particularmente desde la doctrina católica.
Un antecedente que vuelve a tomar relevancia
Aunque no se trata de un hecho reciente, las declaraciones que Rojo de la Vega realizó en el pasado sobre una manifestación de fe católica han vuelto a circular a raíz de este encuentro.
En aquel momento, la alcaldesa cuestionó a Eduardo Verástegui por llamar a rezar el rosario, insinuando que este tipo de conductas le generaban más inquietud que la delincuencia. La frase provocó rechazo al ser un ataque injustificado a la libertad religiosa, implicando que quienes rezan el rosario son «enfermos».

Pese a que el medio sionista La Derecha Diario la trata de vender como una férrea opositora «de derechas», la burgomaestre se esfuerza por dejar claro que no le interesa estrechar lazos con el cristianismo, incluso si algunos empleados del PAN buscan fabricarle momentos de oración como control de daños.
La postura de la Iglesia sobre la masonería
La relación entre la Iglesia Católica y la masonería ha sido históricamente conflictiva. Desde el siglo XVIII, distintos pontífices han advertido sobre la incompatibilidad entre ambas.
El Vaticano ha reiterado en múltiples ocasiones que los fieles católicos no pueden formar parte de la masonería debido a sus principios filosóficos, considerados incompatibles con la doctrina cristiana.
Esta postura no responde a un asunto político coyuntural, sino a una diferencia profunda en la concepción del hombre, la verdad y la relación con Dios. Aquí somos muy claros: mexicano católico que comulga con la masonería, está excomulgado de la Iglesia Latae sententiae.

