El presidente Donald Trump firmó ayer una orden ejecutiva que autoriza la ampliación de la investigación sobre drogas psicodélicas como tratamientos para enfermedades mentales graves y acelera el proceso de aprobación de medicamentos, afirmando que un mayor acceso “podría salvar vidas y revertir la crisis de enfermedades mentales graves en Estados Unidos”.
La orden judicial hace referencia a estudios clínicos iniciales que han demostrado que los psicodélicos, incluida la ibogaína, pueden ayudar a tratar problemas graves de salud mental que persisten tras la terapia convencional. Como informó previamente Zeale News, la ibogaína se ha utilizado para mitigar los síntomas de la depresión, la ansiedad, el trastorno de estrés postraumático y el traumatismo cerebral.
La administración está impulsando especialmente la investigación exhaustiva para ayudar a los veteranos, algunos de los cuales han consumido psicodélicos en clínicas fuera de Estados Unidos en busca de alivio para sus problemas de salud mental. Según la orden, más de 6000 veteranos se suicidan cada año, y la tasa de suicidios entre veteranos duplica la de la población general.
La orden instruye al comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a emitir vales de prioridad nacional para los fármacos psicodélicos que cumplan los requisitos y que hayan recibido la designación de Terapia Innovadora. Según la Casa Blanca, la medida garantiza que “la burocracia no retrase la rigurosa revisión de la FDA de ninguna terapia potencial”.
En la firma de la orden, el comisionado de la FDA, Marty Makary, dijo que los medicamentos podrían aprobarse en cuestión de semanas “si están en línea con nuestras prioridades nacionales”, en lugar de tardar un año o más, según informó CNN .
La orden también instruye a la FDA a crear un mecanismo para que los pacientes elegibles puedan acceder a sustancias psicodélicas bajo la Ley del Derecho a Intentarlo, siempre y cuando los medicamentos estén bajo revisión de la FDA y cumplan con los requisitos básicos de seguridad.
Para fomentar la investigación, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHS, por sus siglas en inglés) está obligado a aportar 50 millones de dólares para apoyar y colaborar con programas gubernamentales estatales que exploren el uso de psicodélicos como tratamientos para enfermedades mentales graves.
Además, la FDA y el HHS deben colaborar con el Departamento de Veteranos y el sector privado para ampliar los ensayos clínicos y el intercambio de datos. Asimismo, se ordena al Fiscal General que revise con prontitud y, de ser necesario, reclasifique los fármacos psicodélicos que hayan completado la fase 3 de ensayos clínicos para afecciones mentales graves.
La representante Morgan Luttrell, republicana de Texas, aplaudió la orden ejecutiva sobre X, citando su impacto potencial en los veteranos de todo el país.
“Puedo dar fe personalmente de los importantes beneficios de este tratamiento. Me cambió la vida y espero con interés ver el impacto que tendrá en muchísimas otras personas”, afirmó. “Estamos perdiendo a demasiados veteranos. Si este tratamiento nos da la oportunidad de cambiar eso, entonces tenemos la obligación de buscarlo. La orden ejecutiva del Presidente nos acerca a una solución duradera que nuestros veteranos merecen”.

