El Congreso Fearless de Guadalajara llevó a varias figuras internacionales que despertaron la atención del progresismo nacional e internacional. Pidieron, para sorpresa de nadie, que se eliminara a Eduardo Verástegui del evento por ser un “ultraderechista antiderechos”… y la respuesta fue contundente.

La iniciativa Fearless surge del apostolado Fearless, fundado por Andrés Villaseñor y Karim Jones. El movimiento comenzó como un retiro espiritual para hombres en México y con el paso de los años, se ha expandido a distintas ciudades de América Latina y Estados Unidos, con comunidades activas en lugares como Dallas y Atlanta. Hasta ahora, el apostolado ha acompañado a más de 1,300 hombres a través de 17 retiros organizados en más de diez ciudades. 

En ese sentido, al publicarse los ponentes del Congreso, los medios de izquierda progresista estallaron en contra del evento, haciendo pequeñas (realmente microscópicas) manifestaciones, cuestionando el financiamiento del evento y demandando, entre otras cosas, que se “baje” al productor y líder católico Eduardo Verástegui.

La respuesta de Verástegui

Los ponentes no declinaron del congreso y los organizadores tampoco cedieron a la presión. Verástegui llegó a dar su ponencia y cerró rezando tres Ave Marías junto a Tim Ballard, que según se reporta, estaría en proceso de conversión al catolicismo, encomendándose a la advocación de la Virgen de Guadalupe.

Cuatro gatos en la “manifestación”

Colectivos de izquierda progresista, o incluso satánica como las aborteras “Católicas por el ‘derecho a decidir’” (que no son católicas y apoyan la muerte de inocentes en el vientre), hicieron una “manifestación” – que fue básicamente una reunión en el parque de menos de 20 personas, en contra del congreso, cuestionando su financiamiento y pidiendo que se cancele.

El portal woke Animal Político reportó que integrantes de la Red de Masculinidades Críticas y Católicas por el derecho a decidir se manifestaron para expresar su rechazo al enfoque del evento, así como los perfiles religiosos y ultraconservadores de sus ponentes.

Se trata de un grupo de hombres aliades deconstruides que desde diferentes ONGs y otros organismos de vagancia nacional e internacional, se juntan con otros hombres contra la “violencia” (básicamente la lavada de manos ante el posible embarazo de alguna mujer para hacerla abortar). Muy enérgicamente se pronunciaron contra el Fearless Congress, señalando que es una expresión “de la escalada que está sucediendo en todo el mundo de la derecha y el fascismo”.

Los medios progres también ladraron

Como siempre El País con activismo disfrazado de cobertura. Su nota no solo replica sin mayor cuestionamiento las denuncias de “colectivos feministas”, sino que adopta directamente su marco narrativo: habla de “discursos de odio” y “violencia de género” sin demostrarlo, mientras presenta el evento católica como sospechoso por el solo hecho de defender una visión de la masculinidad vinculada a la fe.

Vamos a desglosar esto: discursos de odio refiere a verdades básicas como que aborto es asesinato, que los hombres no pueden volverse mujeres, que el género no existe, etc. Asimismo, “violencia de género”, para estas personas, es únicamente buscar prohibir a las mujeres que maten a sus hijos en sus vientres. Para ellos, eso es “antiderechos”, arcaico, machista y ¡terrible!

Por supuesto, El País omite que el evento surgió como respuesta a una crisis de identidad masculina real, que ha llevado a España (de donde es el medio) y a todo Europa a tasas bajísimas de natalidad. Sus hombres se han homosexualizado o deconstruido, al punto que las mujeres no encuentran pareja y viven decepcionadas.

Incluso, las autoridades se deslindaron del financiamiento tras la polémica, lo que muestra un escenario más complejo que el que intenta imponer el relato ideológico.

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