La Liga MX vive uno de los cierres más competitivos de los últimos torneos. A falta de pocas jornadas para concluir la fase regular del Clausura 2026, la tabla general muestra una diferencia mínima entre los puestos de clasificación directa, el play-in y los equipos que aún buscan meterse a la pelea.

Este fenómeno responde en gran parte al formato actual del torneo, que amplía las posibilidades de clasificación y mantiene a más clubes con vida hasta el final. Sin embargo, también deja en evidencia la irregularidad de varios equipos que no han logrado sostener un rendimiento constante.
El resultado es claro: cada jornada redefine el panorama. Un triunfo puede colocar a un equipo en zona de liguilla directa, mientras una derrota lo puede empujar fuera incluso del repechaje.

