Los obispos católicos de Colorado hicieron un llamado público a rechazar un proyecto de ley estatal en materia educativa al considerar que representa una seria amenaza a la libertad religiosa y a los derechos protegidos por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
En su pronunciamiento, los prelados advirtieron que la iniciativa podría obligar a escuelas, organizaciones y ciudadanos con convicciones religiosas a adoptar políticas y discursos contrarios a su fe, especialmente en temas relacionados con identidad de género y orientación sexual. A su juicio, el Estado no puede imponer marcos ideológicos que desconozcan el derecho de las comunidades religiosas a educar conforme a sus principios.
Los obispos subrayaron que la libertad religiosa no es una concesión del gobierno, sino un derecho fundamental garantizado constitucionalmente. Alertaron además que, de aprobarse la norma, podrían abrirse litigios por posibles violaciones a la libertad de expresión y de conciencia.
El debate en Colorado se inserta en una discusión más amplia en Estados Unidos sobre el equilibrio entre leyes antidiscriminación y derechos fundamentales. La decisión final del legislativo estatal podría tener implicaciones que trasciendan sus fronteras y sienten precedente a nivel nacional.

