El exprisionero político cubano José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), pidió al presidente Donald Trump endurecer la presión contra el régimen de La Habana y “sacar del poder” a Miguel Díaz-Canel, al considerar que la estrategia aplicada contra Nicolás Maduro en Venezuela debería replicarse en la isla.
Sostuvo que Washington debe continuar una línea de firmeza similar a la aplicada frente al régimen venezolano de Nicolás Maduro, combinando sanciones, aislamiento diplomático y respaldo explícito a la oposición democrática.
Enemigo de Díaz-Canel y el Castrismo
Ferrer no es una voz marginal. Ha sido encarcelado en múltiples ocasiones por el régimen cubano y es considerado uno de los principales referentes de la disidencia interna. Su organización, la UNPACU, ha denunciado sistemáticamente detenciones arbitrarias, torturas y vigilancia constante por parte de la Seguridad del Estado.
Tras pasar años en prisión y sufrir hostigamiento reiterado, su mensaje cobra relevancia dentro del exilio y entre sectores que consideran que la presión internacional es la única vía para debilitar al aparato castrista.
Cuba ya no aguanta más
Cuba atraviesa una de las peores crisis económicas desde el llamado «Período Especial». Escasez de alimentos y medicinas, apagones prolongados, inflación y un éxodo masivo han agravado el malestar social.
A esto se suma la represión posterior a las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de cubanos salieron a las calles exigiendo libertad. Desde entonces, el régimen ha endurecido su control, encarcelando a manifestantes y activistas.
Para Ferrer, el gobierno de Díaz-Canel no representa ningún cambio estructural, sino la continuidad del sistema instaurado por los hermanos Castro.
El planteamiento del opositor es que siga haciendo lo que hace y que mantenga la presión económica y diplomática hasta provocar una transición política.
Durante su administración anterior, Trump impuso fuertes restricciones financieras y reforzó la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo. Para sectores del exilio cubano, cualquier relajamiento de esas medidas fortalece al régimen.

