El cardenal Dominique Mathieu, arzobispo de Teherán-Isfahán y único obispo católico residente en Irán, salió del país y fue trasladado a Roma en medio de la creciente tensión militar en la región. Su evacuación se produjo junto al personal de la embajada de Italia.
La salida del purpurado belga se dio en el contexto de las evacuaciones diplomáticas que comenzaron tras el inicio de las operaciones militares el pasado 28 de febrero. La sede del arzobispado latino de Teherán se encuentra dentro del recinto de la embajada italiana, por lo que Mathieu abandonó el país como parte del operativo que retiró al personal diplomático.
El propio cardenal confirmó su llegada a Roma el 8 de marzo. En un mensaje difundido posteriormente, señaló que dejó Irán “no sin pesar y dolor por nuestros hermanos y hermanas” que permanecen en el país, e invitó a los fieles a rezar “por la conversión de los corazones a la paz interior”.
Mathieu fue nombrado arzobispo de Teherán-Isfahán en 2021 y creado cardenal en diciembre de 2024. Su misión pastoral es especialmente singular, ya que se trata del único obispo católico de rito latino presente en Irán, donde la comunidad católica es muy reducida y se compone de unos pocos miles de fieles.
En la capital iraní existen apenas cinco parroquias católicas, que hasta ahora dependían directamente del cardenal para su atención pastoral. Por el momento no se ha informado cuándo podrá regresar al país, mientras continúa la incertidumbre generada por la situación de seguridad en la región.

