La denuncia presentada por la tequilera José Cuervo contra el alcalde de Tequila colocó el foco en una relación tensa entre el municipio y uno de los pilares económicos de Jalisco. El caso expone presuntas presiones, decisiones discrecionales y el uso del poder público como herramienta de confrontación. Algunos hasta teorizan que la tequilera cumplió un papel crucial en el arresto del funcionario.
Mucho antes de la detención del alcalde Diego Rivera Navarro, el conflicto con la industria tequilera ya había escalado. La empresa José Cuervo, una de las casas productoras más importantes y emblemáticas del país, presentó una denuncia formal contra el edil, señalando presuntas irregularidades en su actuación como autoridad municipal.
El señalamiento no pasó inadvertido: que una empresa de ese tamaño decidiera confrontar públicamente al gobierno local evidenciaba que el conflicto había superado el terreno administrativo para convertirse en un problema institucional.
De acuerdo con MILENIO, la denuncia apuntó a decisiones tomadas desde el gobierno municipal que habrían afectado de manera directa la operación de la empresa. Estas acciones fueron interpretadas como presiones indebidas, ejercidas desde el ayuntamiento, sin una justificación técnica clara y con un fuerte componente discrecional.
El caso se inserta en un patrón más amplio de acusaciones contra el alcalde, donde el uso de facultades administrativas habría servido como mecanismo de control o castigo frente a quienes no se alineaban con su gestión.
Depende del tequila
El conflicto adquiere una dimensión mayor si se considera el peso económico y simbólico de la industria tequilera para el municipio. Tequila no solo debe su nombre a la bebida que lo identifica internacionalmente, sino que gran parte de su empleo, inversión y proyección dependen de esta actividad.
Por ello, cualquier confrontación entre el gobierno local y las empresas del sector tiene efectos que trascienden lo político y golpean directamente a trabajadores, proveedores y a la estabilidad económica de la región.
El enfrentamiento con José Cuervo reveló una relación deteriorada entre el ayuntamiento y actores clave del sector privado. En lugar de fungir como facilitador del desarrollo económico, el gobierno municipal quedó señalado por ejercer presión sobre empresas estratégicas, alimentando un clima de incertidumbre y confrontación.
Este tipo de tensiones, según especialistas en administración pública, suelen ser una señal temprana de abusos de poder cuando las decisiones dejan de responder al interés general y comienzan a utilizarse como instrumentos de negociación o coerción.
Y por qué dicen que fueron «clave» en la investigación
Bueno, tras la detención de Rivera Navarro, el conflicto con la tequilera ha sido retomado como un antecedente relevante por el perfil de la empresa involucrada y porque refuerza la hipótesis de un patrón de conducta en el ejercicio del cargo, lo que dijimos en el artículo anterior: la actitud de extorsionador.
Más allá del fin legal que tenga esto, el caso deja una advertencia clara sobre los riesgos de concentrar poder en gobiernos municipales sin contrapesos efectivos, especialmente en territorios donde la economía depende de sectores estratégicos altamente visibles. Como que en MORENA están muy borrachitos de poder y se les sube a la cabeza. Al menos esto queda de lección para sus otros alcaldes, por si quieren incurrir en estas prácticas.

