El Banco de México (Banxico) decidió el 5 de febrero de 2026 mantener la tasa de interés objetivo en 7.00%, en su primera reunión de política monetaria del año. Esta decisión representa una pausa en el ciclo de recortes iniciado en 2024, y responde a la evaluación actual del panorama inflacionario y los riesgos económicos.
La Junta de Gobierno del Banco de México acordó por unanimidad conservar la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 7.00%, sin cambios respecto al nivel previo, en una decisión ampliamente anticipada por los analistas financieros. La institución indicó que, debido a las condiciones actuales de inflación y a factores externos relevantes, era apropiado hacer una pausa en las disminuciones de la tasa de referencia.
El banco central destacó que los determinantes sobre la trayectoria de la inflación y la actividad económica continúan siendo factores a observar con detenimiento antes de cualquier ajuste adicional. Banxico no descartó futuras reducciones en caso de que se presenten condiciones más favorables para la convergencia de los precios hacia la meta establecida.
Según El Financiero, antes de esta decisión, Banxico había implementado una serie de reducciones consecutivas a la tasa de interés durante 2024 y 2025, disminuyendo el costo del dinero desde niveles superiores hasta situarlo en 7.00 %. El anuncio del 5 de febrero de 2026 marca el fin temporal de esos recortes, consolidando el nivel actual como punto de referencia.
Además de la tasa objetivo, las cifras publicadas oficialmente reflejan que los principales indicadores interbancarios y de referencia del mercado se mantienen en niveles consistentes con una política monetaria cauta pero orientada a mantener la estabilidad financiera y de precios.
Inflación y expectativas económicas
Banxico expresó preocupación por el comportamiento reciente de la inflación y las expectativas de precios, que han mostrado resiliencia pese a los ajustes previos de política monetaria. Este contexto llevó a la institución a posponer nuevos recortes hasta tener un panorama más claro de cómo evolucionan los precios y los factores que los afectan, incluidos posibles choques externos y cambios fiscales recientes.
Analistas consideran que esta pausa puede reflejar un enfoque más prudente de Banxico hacia la convergencia de la inflación hacia el objetivo oficial, y puede prolongarse hasta contar con datos que confirmen que la trayectoria de los precios permite un margen seguro para modificar la tasa de referencia.
La decisión de mantener la tasa de interés en 7.00 % tiene implicaciones para diversos actores económicos. Para los mercados financieros, la estabilidad de la tasa de referencia puede traducirse en menores ajustes de costo de financiamiento en el corto plazo. El tipo de cambio del peso frente al dólar mostró movimientos al alza en la jornada, reflejando la sensibilidad de los mercados a las decisiones de política monetaria.
La postura de Banxico también puede influir en las decisiones de crédito y en la percepción de riesgo de inversionistas domésticos y extranjeros, quienes evaluarán la evolución de las condiciones monetarias y el comportamiento de la inflación en los próximos meses.

