La Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfrenta una crisis financiera sin precedentes: podría quedarse sin dinero a mitad de año si no se pagan las cuotas de sus miembros y no cambia su modelo de financiamiento. La advertencia llega después de años de quejas sobre ineficiencia y falta de resultados tangibles.
El secretario general de la ONU, António Guterres, envió una carta a los 193 estados miembros advirtiendo que la organización está al borde de un “colapso financiero inminente” si no se toman medidas urgentes. Según el documento, la ONU podría enfrentarse a quedarse sin dinero para operar incluso antes de julio de 2026 si no se reciben los pagos adeudados y no se reforman sus reglas presupuestarias.
Aunque la ONU se creó en 1945 para fomentar la cooperación internacional, mantener la paz y promover el desarrollo, hoy enfrenta una situación en la que más de la mitad de sus miembros no ha pagado sus cuotas a tiempo o en su totalidad. Esa realidad ya provocó que sus reservas de efectivo se agoten y que se vea obligada a congelar contrataciones y recortar programas.
Estados Unidos está entre los principales deudores
Entre los países que más dinero deben a la ONU está Estados Unidos, que tradicionalmente ha sido el mayor contribuyente. Datos oficiales señalan que ese país adeuda cerca de 2,196 millones de dólares solo en cuotas del presupuesto regular, sin contar otros compromisos financieros relacionados con mantenimiento de la paz y agencias especializadas.
Esta situación no ocurre en el vacío: la administración estadounidense actual ha recortado voluntariamente su financiación a varias agencias de la ONU y ha tardado o rechazado pagos obligatorios, poniendo presión adicional sobre las finanzas del organismo.
Qué significa quedarse sin dinero
A diferencia de una empresa o una ONG, la ONU no tiene forma propia de generar ingresos. Su presupuesto depende completamente de las contribuciones de sus estados miembros. Si esos pagos no se realizan puntualmente:
- Las operaciones cotidianas se verían afectadas.
- Múltiples programas de desarrollo y asistencia internacional podrían detenerse.
- Las misiones de paz, ayuda humanitaria y cooperación internacional enfrentarían recortes severos o cancelaciones.
Además, existe una peculiar contradicción en su modelo financiero: por una regla interna la ONU está obligada a devolver fondos no gastados, aunque nunca haya recibido los pagos correspondientes por parte de los países. Esta regla, combinada con los impagos, agrava su tensión presupuestaria.
Ahí viene el tema. La ONU se creó luego de la Segunda Guerra Mundial para mantener la paz… Y ha fracasado rotundamente. Sin resultados, no hay dinero.

