Bill y Hillary Clinton | Politico.com

El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes rechazó las condiciones impuestas por Bill y Hillary Clinton para declarar sobre su relación con Jeffrey Epstein y advirtió que nadie está por encima de la ley.

El Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó formalmente la propuesta presentada por los abogados de Bill y Hillary Clinton para comparecer ante el Congreso en el marco de la investigación relacionada con Jeffrey Epstein. En una carta fechada el 2 de febrero de 2026, el presidente del comité, James Comer, dejó claro que las condiciones exigidas por los Clinton son “irrazonables” y que constituyen un intento de evadir responsabilidades tras haber desobedecido citaciones legales.

La misiva, dirigida a los representantes legales del expresidente y de la exsecretaria de Estado, subraya que el comité ya recomendó, mediante votaciones bipartidistas, declararlos en desacato al Congreso debido a su negativa reiterada a cumplir con las citaciones emitidas meses atrás.

Restricciones que el Comité no aceptará

Uno de los puntos centrales del rechazo es el intento de limitar el alcance del testimonio de Bill Clinton únicamente a lo que él considere “asuntos relacionados con las investigaciones y procesamientos de Jeffrey Epstein”. El Comité considera que esta definición es artificialmente estrecha y permitiría al expresidente eludir preguntas clave sobre su relación personal con Epstein y Ghislaine Maxwell, así como sobre posibles esfuerzos para influir o silenciar información tras dejar la presidencia.

La carta es contundente al señalar que la investigación del Congreso no se limita a fallas administrativas del gobierno federal, sino que abarca el funcionamiento de redes de tráfico sexual, los mecanismos de protección de personas poderosas y la eficacia —o falta de ella— de las autoridades para combatir estos crímenes.

No habrá entrevistas voluntarias ni trato especial

El Comité también rechazó la propuesta de sustituir una deposición bajo juramento por una entrevista transcrita voluntaria. Según el documento, este formato permitiría a Clinton negarse a responder preguntas sin consecuencias inmediatas, vaciando de contenido la investigación.

En un punto especialmente severo, el Comité recordó que este mismo estándar fue aplicado en el pasado reciente a Hunter Biden, quien finalmente aceptó comparecer bajo deposición tras ser declarado en desacato. “El presidente Clinton debería hacer lo mismo ahora”, afirma el texto.

Asimismo, se negó cualquier límite arbitrario de tiempo para el testimonio y la posibilidad de que Clinton designe a su propio transcriptor, lo que según el Comité, abriría la puerta a disputas sobre la fidelidad del registro oficial.

Hillary Clinton también deberá declarar en persona

Respecto a Hillary Clinton, el Comité fue igualmente claro: no aceptará declaraciones juradas escritas ni comparecencias condicionadas. La exsecretaria de Estado deberá presentarse en persona para una deposición formal. El Comité recordó que esta exigencia ha sido comunicada en múltiples ocasiones y que no habrá excepciones.

“Los Clinton no están por encima de la ley”

El endurecimiento del Congreso fue respaldado públicamente por el Comité de Supervisión republicano, que señaló en redes sociales que Bill y Hillary Clinton están intentando evitar el desacato solicitando un trato especial. El mensaje fue tajante: “Los Clinton no están por encima de la ley”.

Este posicionamiento refuerza la línea adoptada por la mayoría republicana en la Cámara, que busca marcar un precedente de igualdad ante la ley, incluso para figuras que han ocupado los cargos más altos del poder político estadounidense – incluyendo a Trump, por eso la presión para desclasificar los archivos.

Tanto Bill como Hillary Clinton han manifestado su disposición a comparecer ante el Congreso para aclarar fotografías y vínculos con Jeffrey Epstein. Sin embargo, la carta del Comité deja claro que esa comparecencia solo será aceptada bajo las mismas condiciones que rigen para cualquier ciudadano citado por el Congreso.

Han pasado casi seis meses desde que los Clinton recibieron las citaciones originales y más de tres meses desde la fecha prevista para sus deposiciones. Para el Comité, la insistencia en condiciones especiales no solo retrasa la investigación, sino que representa una afrenta al derecho del pueblo estadounidense a la transparencia y la rendición de cuentas.

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