Ariadna Montiel (MORENA) VS Maru Campos (PAN) © La Ultra Derecha

El partido oficialista anunció un juicio político contra la gobernadora de Chihuahua por el caso de agentes estadounidenses en operativos contra el narco, mientras sigue defendiendo al gobernador de Sinaloa pese a las acusaciones de vínculos con el crimen organizado.

MORENA elevó este martes la confrontación política nacional al anunciar que impulsará un juicio político y buscará el desafuero de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, tras el escándalo por la participación de agentes estadounidenses en operativos contra el narcotráfico dentro del estado.

La presidenta nacional de MORENA, Ariadna Montiel, acusó al gobierno chihuahuense de haber violado la soberanía nacional y tratados internacionales por permitir presuntamente la intervención de agentes vinculados a la CIA en operativos de seguridad.

El caso estalló luego de la muerte de dos agentes estadounidenses durante un operativo contra laboratorios clandestinos en Chihuahua, situación que detonó investigaciones federales y tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos.

Sin embargo, la ofensiva política de MORENA rápidamente generó críticas debido a lo que muchos consideran una evidente doble vara dentro del oficialismo.

Implacables con Maru Campos, suaves con Rocha Moya

Mientras MORENA exige castigo político inmediato contra Maru Campos, el mismo partido ha mantenido una postura mucho más cautelosa respecto al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos muchísimo más graves relacionados con presuntos vínculos con el narcotráfico.

Hace apenas unos días, autoridades estadounidenses acusaron formalmente a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses de presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa, incluyendo protección política y apoyo operativo.

Pese a ello, Ariadna Montiel declaró públicamente que MORENA “no señalará a Rocha Moya sin pruebas”, defendiendo al mandatario sinaloense y minimizando las exigencias de la oposición para abrir procesos en su contra.

La diferencia de trato ha generado indignación entre sectores opositores y usuarios en redes sociales. Mientras a Maru Campos la presionan con juicio político inmediato por un caso donde ni siquiera ha sido llamada oficialmente a declarar, a Rocha Moya lo rodean de cautela política pese a acusaciones internacionales mucho más delicadas.

El PAN acusa persecución política

Desde el PAN, dirigentes nacionales cerraron filas con la gobernadora chihuahuense y acusaron a MORENA de utilizar el tema para desviar la atención de los escándalos que golpean al oficialismo.

La senadora Kenia López Rabadán incluso comparó directamente ambos casos y afirmó que “los juicios políticos son para malos funcionarios, como los de Sinaloa”, cuestionando por qué el oficialismo actúa con tanta dureza contra Chihuahua mientras protege políticamente a Rocha Moya.

Además, la propia Fiscalía General de la República reconoció que, hasta ahora, no existen elementos que justifiquen citar o imputar directamente a Maru Campos por el operativo donde participaron agentes estadounidenses.

Aun así, MORENA insiste en avanzar políticamente contra la gobernadora panista.

Maru Campos no se quedó callada. En respuesta a la ofensiva de MORENA, Maru Campos publicó un mensaje donde rechazó las acusaciones y defendió el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, el cual permitió el aseguramiento de toneladas de precursores químicos y miles de litros de metanfetamina.

La gobernadora afirmó que existe una campaña de “desinformación y ataques políticos” en su contra y aseguró que en Chihuahua “no hay espacio para la impunidad ni para acuerdos en lo obscurito”. Además, recordó que ya ha enfrentado anteriormente “persecuciones e injusticias”, en una clara referencia a los procesos políticos que ha vivido durante su carrera. Campos también insistió en que su gobierno seguirá colaborando con las instituciones del Estado mexicano para combatir al crimen organizado y garantizar la seguridad de las familias chihuahuenses.

La soberanía nacional como arma política

El oficialismo ha intentado convertir el caso Chihuahua en una narrativa de defensa de la soberanía nacional frente a Estados Unidos, especialmente en un momento donde la presión de Washington contra los cárteles mexicanos sigue aumentando.

La presidente Claudia Sheinbaum ya había acusado previamente a Maru Campos de actuar “fuera de la ley” por permitir colaboración extranjera en operativos de seguridad.

Sin embargo, críticos del gobierno consideran que MORENA está utilizando selectivamente el discurso soberanista dependiendo de quién sea el acusado.

Porque mientras a Maru Campos la quieren destruir políticamente por un operativo contra el narcotráfico, a Rocha Moya lo siguen tratando con guante de seda pese a las acusaciones de nexos directos con estructuras criminales.

La sensación que queda para muchos mexicanos es clara: dentro del oficialismo no todos son juzgados con la misma vara.

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