El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó públicamente las imputaciones en su contra provenientes de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, calificándolas como carentes de fundamento. Sin embargo, más allá de la negación, su mensaje dejó una línea política clara: el ataque, según él, no es individual, sino dirigido contra todo el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
En su pronunciamiento, Rocha Moya afirmó que las acusaciones forman parte de una “estrategia” para vulnerar el orden constitucional y la “soberanía nacional”, elevando el conflicto a un plano institucional. Este encuadre no es menor. Al trasladar el foco de lo personal a lo colectivo, el gobernador sugiere que cualquier acción en su contra tendría implicaciones directas sobre el movimiento político que representa, incluyendo a sus principales liderazgos.
Leído sin matices, el mensaje apunta a una advertencia política: si cae uno, se expone el conjunto. Esta narrativa refuerza la idea de un bloque cerrado dentro de MORENA, donde los casos individuales no se aíslan, sino que se integran como parte de una misma estructura de poder.
En este contexto, la diputada del PAN, América Rangel, fue directa al señalar lo que considera evidente: que el oficialismo no permitirá la caída de Rocha Moya precisamente porque ello implicaría un efecto dominó dentro del régimen. Se expone poco a poco el narcogobierno.
Por su lado, la presidente Claudia Sheinbaum ha empezado a, nerviosamente, “Obradorear”: le echa la culpa de todo a Loret de Mola, a la derecha internacional, se llena la boca de ‘pueblo’ y ‘soberanía’, niega los nexos con el narcotráfico, pero al mismo tiempo defiende a Rocha Moya y hasta le pone seguridad.
No se quedan atrás otros therians del bienestar como el vocero de MORENA, Arturo Ávila, que defendió a Rocha Moya cuestionando la legitimidad de la persecución por ser un Fiscal “cercano a Trump”, o la diputada Vianey García, quien acusó al mismo Eduardo Verástegui de formar parte de la operación contra MORENA, tras el señalamiento de Estados Unidos al gobernador de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico.

